LA FE EN LOS DISCIPULOS MISIONEROS
Si tenemos fe y queremos seguir a Cristo debemos tener ese ardor por la evangelización y por ambicionar ser Discípulos- Misioneros, tema que nos presenta el documento de aparecida: ¿Qué sería el hombre sin Dios? Dios ha amado tanto al hombre que entregó a su hijo por la salvación de los pecadores. Entonces los hombre no pueden ser excluidos de que Jesús murió y resucito por la salvación de la humanidad, un discípulo- misionero se debe encargar de que todas las personas del mundo conozcan esta realidad que benefician sus vidas. El Santo padre afirmó que la misión de evangelizar no es de ahora, sino que esta bonita tarea de anunciar la vida de Cristo se ha venido realizando no solo en esta región, sino en todo el mundo durante muchos siglos anteriores. Todos los bautizados estamos llamados a ser Discípulos -Misioneros de Jesucristo. Pero, para ser Discípulos-Misioneros de Cristo debemos tener algo claro, solo quien reconoce a Dios conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano, no tengamos miedo a esa invitación ya que Dios no nos da una cruz que no podamos cargar. Por consiguiente si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo nuestra realidad se convierte en un enigma indescifrable. Por eso si queremos evangelizar tenemos que estar consientes de que el que vamos a dar a conocer es a Cristo y no a cualquiera.
Decía que tenemos que estar seguros de evangelizar, ya que no podemos ser como esas personas que creen en lo que el mundo les ofrece y no en lo que Dios hizo por nosotros, morir en la cruz. En el presente ensayo, quiero hacer referencia, a lo que dice el catecismo de la iglesia católica sobre la fe “la respuesta del hombre a Dios que se confirma y se entrega a él, dando una luz sobreabundante al hombre que busca el sentido último de su vida”[1], y el documento de aparecida nos dice que en la actualidad, la fe, ha de afrontar serios retos, pues están en fuego el desarrollo armónico de sociedad y la identidad católica de los pueblos.
Pero, ¿por qué se ha perdido la fe en nuestros pueblos? Y yo creo que es por la falta de catequizar a todos los católicos empezando desde la familia, ya que las familias tienen que convertirse en una pequeña iglesia como nos lo dice el documento de aparecida, para que de esta pequeña comunidad puedan salir más Discípulos y amigos de la misión. Si queremos ser amigos de la misión debemos evangelizar no solo a los de buen estrato social, también con mayor razón a los pobres porque en los pobres también se encuentra Cristo, y nosotros en muchas ocasiones, por creer que son menos que uno, los rechazamos sin tener en cuenta que como católicos debemos cumplir las obras de misericordia, dándole nuestra ayuda al que lo necesite.
El evangelista Juan, en su evangelio, expresa que Jesús no ha vencido solo al mundo de entonces sino al mundo de siempre, por eso, para ser Discípulos- Misionero de Cristo tenemos que evangelizar a todas las personas sin importar el estrato social, para que la fe, florezca y de fruto en tantas personas que a diario están sedientos de alguien que les ilumine el camino para ser felices, y podamos decir que hicimos el bien sin mirar a quién.
Agregando a lo anterior ´´la fe ´´es una palabra tan grande que nosotros como humanos no la alcanzamos a comprender, para comprenderla tenemos que acudir al Espíritu Santo que es nuestro abogado y redentor. Él, como el Paráclito prometido, es quien nos ilumina para entenderla y poderla dar a conocer a esas personas que tanto lo necesitan.
Ciertamente sabemos que la fe tiene su centro en Cristo pero ¿qué papel juega Cristo en la sociedad de hoy? Diría que hoy en día la presencia de Dios es una presencia-ausencia en cierto nivel, ya que Cristo no es el centro de nuestra vida, de ahí que ya lo ponemos en paréntesis, es decir, lo aclamamos solo cuando lo necesitamos en los problemas y dificultades, y no debe ser así con aquel que hizo todo por nosotros. Además, a Jesús lo vemos en los lujos y riquezas. Creyendo esto decimos ser felices, pero no, la felicidad está en aquel que dio la vida por nosotros. Tener fe y conocer a Jesús por medio de esa fe, es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona.
El documento de aparecida agrega algo que me dice mucho y es que si queremos seguir a Cristo debemos cumplir la misión que nos encomendó; predicar el evangelio, adaptando sus actitudes a las nuestras pues, si Él siendo Dios se hizo hombre como nosotros para ser servidor y predicador del evangelio, cuánto más tenemos que hacer nosotros para imitar a Jesús y ser predicadores del evangelio[2].
Para ser cumplidores de la misión de Cristo debemos seguir sus pasos porque en el ámbito en que vivimos querer y ser Discípulo- Misionero es algo muy bonito pero complicado ya que en nuestra sociedad a nada le ponemos sentido y dejamos que todo pase sin ponerle corazón, debemos volver a ese espíritu de agregar a nuestra misión ese toque de extraordinario. Pero ¿por qué ya no le ponemos sentido a lo que vivimos empezando desde la familia y desde ahí ser amigos de la Misión? Tal vez, porque ya el mundo está tan descompuesto que nos da miedo enfrentarnos a él, porque ya nos dejamos llevar por la ciencia, que nos proporciona solo preguntas y no nos dejamos llevar por Dios, que es verdad.
Así mismo, desde las familias se ha perdido el querer ser amigos de la evangelización, ya que no están acogiendo los sacramentos de iniciación cristiana como principios para una vocación común de todo Discípulo de Cristo, que es la vocación a la santidad y a la misión evangelizadora de Cristo. Con lo anterior quiero decir que ya desde nuestras familias estamos creciendo sin alguien en quién creer. Ya a nuestro Dios que es nuestro Padre por excelencia lo estamos remplazando en los videojuegos, la televisión, en el computador entre otros. Por consiguiente, el mundo necesita de personas decididas a defender las familias que ven el rumbo de sus vidas destruido, que sientan que no están solos, que hay personas como nosotros enamorados de Cristo y felices de decirles que solo Cristo es el que nos salva.
Para formar al Discípulo y sostenerlo en su tarea y sostener al Misionero en esta gran tarea, la iglesia nos ofrece el pan de la eucaristía. La eucaristía es el alimento indispensable para todo católico, pero mucho más para el discípulo-misionero de Cristo. Es importante que nosotros reconozcamos nuestro ser católicos transformándolo desde lo tradicional a la convicción, de seguirle convencidos de que es el la luz que guía nuestros corazones y nos está llevando a un encuentro con Él. Por esto, no concebimos a un católico que no haya tenido un encuentro con Cristo. ¿Qué es encontrarse con Cristo? Todos tenemos una idea muy distinta de lo que es seguir a Cristo, no obstante pensamos que Jesús es un ser lejano que no le importa lo que pasa con nosotros lo sentimos más que un Dios, como un personaje histórico que no causa trascendencia en nuestras vidas. Un encuentro con Cristo nos debe llevar a ser Misioneros del amor, a reconocer en nuestros hermanos más pobre y desvalidos la presencia de Cristo sufriente en la iglesia y podemos encontrar a Cristo cuando con auténtico amor y auténtico deseo nos acercamos a la palabra de Dios. El hecho no es solo tomar la palabra para nosotros, sino seguir la exhortación que el mismo Jesucristo nos da, ir por todo el mundo y, predicando el evangelio, hacernos Misioneros de él. A Cristo lo encontramos en su casa, y su casa es la iglesia donde Jesús se nos da y se nos muestra como el camino la verdad y la vida, garantizándonos la felicidad en su totalidad en esta vida y la otra.
La eucaristía por tanto es indispensable para la vida del Discípulo-Misionero de Cristo mas aun la eucaristía para los seguidores de Cristo tiene que ser el lugar privilegiado. Con este gran misterio nos hace entrar en el dinamismo hacia Dios y hacia nuestro prójimo, por tanto, es indispensable que nosotros los que queremos dar a conocer el evangelio de Cristo, lo apliquemos aún más cuando compartimos la aparente falta de sentido de la vida con muchos jóvenes que han perdido su horizonte.
En este sentido, hoy en día los que merecen especial atención son los adolecentes y jóvenes porque están cayendo en las falsas fantasías que las drogas, el alcohol y la violencia dicen ofrecerles, ellos lo hacen en búsqueda de sentido a su vida, de ahí que la tarea es nosotros ofrecerles a aquellos jóvenes el encuentro con Jesucristo vivo, ofrecerles la posibilidad que ellos entiendan que no están solos y que tienen derecho al perdón de Dios, que si bien no está lo que hacen, tienen el derecho a volver al padre como los hijos que son y seguro que Cristo los recibirá con los brazos abiertos como al hijo pródigo, pero nosotros como segadores de Cristo ¿Cómo le hacemos entender a esos jóvenes que volver al padre es el camino real? El documento de aparecida dice que hacerles entender no es tan difícil, ya que los jóvenes al hablarles son sensibles en lo cual el documento insiste en que hay que perseverar en el crecimiento de la fe, que desde niños no dejemos que pierdan su amistad con Jesús[3]. Nuestra tarea es escucharlos y apoyarlos y hablarles hacerles entender que apestar en esos caminos se están perdiendo de estar con sus familias y algo que sobrepasa todo, el estar con nuestro padre del cielo que siempre los espera con sus brazos abiertos, seguro que si les hablamos como nos hablaría Dios, como un padre, nos harán caso, pero no hablarles con nuestras palabras de humanos porque están llenas de pecado. Hablarles como los Discípulos-misioneros de Cristo revestidos y refugiados por el espíritu santo, que es el que siempre nos conduce, como condujo a Dios al desierto para prepara su misión, agregando a lo anterior nosotros seguidores de Cristo debemos llevar a nuestro corazón las palabras de Cristo que dice, ya desde el principio, los discípulos habían sido formados por Jesús en el espíritu santo. Así que estas palabras nos tiene que llevar a, animar a los jóvenes al encuentro con Jesucristo vivo y su seguimiento en la iglesia, a la luz del plan de Dios que les garantiza la realización plena de su dignidad de ser humano.
En el documento de aparecida nos ilustra otras de las realidades que nos alejan de ese querer ser Discípulos-Misioneros: el individualismo. Y es que el individualismo debilita todos los vínculos comunitarios y propone una radical transformación del tiempo y del espacio, este individualismo nos lleva día tras día a unos cambios radicales que nos afectan desde lo físico hasta lo moral ya que pensamos solo en nosotros y no en los demás que muchas veces necesitan de nosotros, otro de los aspectos que debilitan a los Misioneros de Cristo es la inculturación de la fe, lo cual la cultura actual presenta luces y sombras. Las tradiciones de la cultura de esta iglesia no están fluyendo, es decir, ya están pasando de una generación a otra, lo cual afecta el centro de la cultura ya sea en el sentido religioso o social.
En nuestra sociedad las culturas indígenas están siendo abandonadas por la sociedad, por eso, es que por amor a ellas (los pobres) es primordial el cuidado pastoral y la evangelización urgente, por tanto, la situación al ser tan critica en estos pueblos indígenas , es difícil transmitir a través de la evangelización expresiones culturales. Como también, la religión llega a ser duro transmitirla hasta el punto de seguir como lo dije anteriormente con nuestro individualismo. estos cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones y mujeres, quienes buscan desarrollar nuevas actitudes y estilos de sus respectivas identidades. Pero esos cambios se ven provocados por nuevos conocimientos y descubrimientos de la ciencia y de la tecnología de este modo se desvanece la persona empezando desde la familia. Es triste que hoy en día se quiera confundir la fe y dignidad de una persona y mas aun de una familia, la estamos cambiando por la moda que inunda el mundo de hoy. Sin embargo la ciencia y la tecnología no tiene la respuesta a los grandes interrogantes de la vida humana, todas estas personas buscan su fe y su dignidad por medio de la tecnología y de la ciencia pero por mas que la tecnología y la ciencia ofrezcan, Dios hizo al hombre y a la mejer, no para que piensen en si mismos sino para que desde la familia eduquen a sus hijos en la fe, y aunque ya crecemos con la ciencia que es muy grande Dios demuestra que él es mas grande y él es el único que tiene la respuesta final a todo.
Entonces la invitación que nos deja este hermoso documento, es a que todos tengamos una vida de evangelio imitando a María, siempre pura y dispuesta al evangelio y, que no seamos tibios cuando nos hacemos llamar Discípulos y llevamos una vida contraria al evangelio. Imitemos pues a María y que digamos “Sí” como cuando se le apareció el ángel en la anunciación.
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