miércoles, 21 de noviembre de 2012

Chiste


¿Qué le dijo la pelota a la raqueta? 
Lo nuestro es imposible, siempre me estás pegando.

sábado, 20 de octubre de 2012

ENSAYO SOBRE EL DOCUMENTO DE APARECIDA

LA FE EN LOS DISCIPULOS MISIONEROS
 Este documento de aparecida es la conclusión de la V conferencia episcopal, realizada en el 2.007.  Este documento trata de impulsar la acción evangelizadora de la iglesia, partiendo de la fe, llamando a que todos sus miembros a ser discípulos y misioneros de Cristo, siendo el camino,  verdad y vida. La iglesia desde sus inicios ha experimentado anti-bajos iniciando más que todo con persecuciones, pero al mismo tiempo iba creciendo de manera más fructífera en cuanto a sus creyentes. En  esta conferencia se han propuesto la tarea de custodiar  y alimentar la fe de todos los de nuestra iglesia, recuerda a los fieles que en virtud de su bautismo estamos llamados a ser discípulos misioneros de Jesucristo. Con esta invitación el señor dice… no tengan miedo.
Si tenemos fe y queremos seguir a Cristo debemos tener ese ardor por la evangelización y por ambicionar ser Discípulos- Misioneros, tema que nos presenta el documento de aparecida: ¿Qué sería el hombre sin Dios? Dios ha amado tanto al hombre que entregó a su hijo por la salvación de los pecadores. Entonces los hombre no pueden ser excluidos  de que Jesús murió y resucito por la salvación de la humanidad, un discípulo- misionero se debe encargar de que todas las personas del mundo conozcan esta realidad que benefician sus vidas. El Santo padre afirmó que la misión de evangelizar no es de ahora, sino que esta bonita tarea  de anunciar la vida de Cristo se ha venido realizando no solo en esta región, sino en todo el mundo durante muchos siglos anteriores. Todos los bautizados estamos llamados a ser Discípulos -Misioneros  de Jesucristo. Pero, para ser Discípulos-Misioneros de Cristo debemos tener algo claro, solo quien reconoce a Dios conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano, no tengamos miedo a esa  invitación ya que Dios no nos da una cruz que no podamos cargar. Por consiguiente si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo nuestra realidad se convierte en un enigma indescifrable. Por eso si queremos evangelizar tenemos que estar consientes de que el que vamos a dar a conocer es a Cristo y no a cualquiera.
Decía que tenemos que estar seguros de evangelizar, ya que no podemos ser como esas personas que creen en lo que el mundo les ofrece  y no en lo que Dios hizo por nosotros, morir en la cruz. En el presente ensayo, quiero hacer referencia, a lo que dice el catecismo de la iglesia católica  sobre la fe “la respuesta del hombre a Dios que se confirma y se entrega a él, dando una luz sobreabundante al hombre que busca el sentido último de su vida”[1], y  el documento de aparecida nos dice que en la actualidad, la fe,  ha de afrontar serios retos, pues están en fuego el desarrollo armónico de sociedad y la identidad católica de los pueblos.
Pero, ¿por qué se ha perdido la fe en nuestros pueblos? Y yo creo que es por la falta de catequizar a todos los católicos empezando desde la familia, ya que las familias tienen  que convertirse en una pequeña iglesia como nos lo dice el documento de aparecida,  para que de esta  pequeña comunidad puedan salir más Discípulos y amigos de la misión. Si queremos ser amigos de la misión debemos evangelizar no solo a los de  buen estrato social, también  con mayor razón a los pobres porque en los pobres también se encuentra Cristo,  y nosotros en muchas ocasiones, por creer que son menos que uno, los rechazamos sin tener en cuenta que como católicos debemos cumplir las obras de misericordia, dándole nuestra ayuda al que lo necesite.
El evangelista Juan,  en su evangelio, expresa que Jesús no ha vencido solo al mundo de entonces sino al mundo de siempre, por eso,  para ser Discípulos- Misionero de Cristo tenemos que evangelizar a todas las  personas sin importar el estrato social, para  que la fe, florezca y de fruto en tantas personas que a diario están sedientos de alguien que les ilumine el camino para ser felices, y podamos decir que hicimos el bien sin mirar a quién.
Agregando a lo anterior ´´la fe ´´es una palabra tan grande que nosotros como humanos no la alcanzamos a comprender, para comprenderla tenemos que acudir al Espíritu Santo que es nuestro abogado y redentor. Él, como el Paráclito prometido, es quien nos ilumina para entenderla y poderla dar a conocer  a esas personas que tanto lo necesitan.
Ciertamente sabemos que la fe tiene su centro en Cristo pero ¿qué papel juega Cristo en la sociedad de hoy? Diría que hoy en día la presencia de Dios es una presencia-ausencia en cierto nivel, ya que Cristo no es el centro de nuestra vida,  de ahí que ya lo ponemos en paréntesis, es decir, lo aclamamos solo cuando lo necesitamos en los problemas y dificultades, y no debe ser así con aquel que hizo todo por nosotros.  Además, a Jesús lo vemos en los lujos y riquezas. Creyendo esto decimos ser felices,  pero no, la felicidad está en aquel que dio la vida por nosotros.   Tener fe y conocer a Jesús por medio de esa fe,  es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona.
El documento de aparecida agrega algo que me dice mucho y es que si queremos seguir a Cristo debemos cumplir la misión que nos encomendó; predicar el evangelio, adaptando sus actitudes a las nuestras pues,  si Él siendo Dios se hizo hombre como nosotros para ser servidor y predicador  del evangelio, cuánto más tenemos que hacer nosotros para imitar a Jesús y ser predicadores del evangelio[2].
Para ser cumplidores de la misión de Cristo debemos seguir sus pasos porque  en el ámbito en que vivimos querer y ser Discípulo- Misionero es algo muy bonito pero complicado  ya que en nuestra sociedad a nada le ponemos sentido y dejamos que todo pase sin ponerle corazón, debemos volver a ese espíritu de agregar a nuestra misión ese toque de extraordinario. Pero ¿por qué ya no le ponemos sentido a lo que vivimos empezando desde la familia y desde ahí ser amigos de la Misión? Tal vez, porque ya el mundo está tan descompuesto que nos da miedo enfrentarnos a él, porque ya nos dejamos llevar por la ciencia,  que nos proporciona solo preguntas  y no nos dejamos llevar por Dios, que es verdad.
Así mismo, desde las familias se ha perdido el querer ser amigos de la evangelización, ya que no están acogiendo los sacramentos de iniciación cristiana como principios para una vocación  común de todo Discípulo de Cristo, que es la vocación a  la santidad y a la misión evangelizadora de Cristo. Con lo anterior quiero decir que ya desde nuestras familias estamos  creciendo sin alguien en quién creer. Ya a nuestro Dios que es nuestro Padre por excelencia lo estamos remplazando en los videojuegos, la televisión,  en el computador entre otros.  Por consiguiente, el  mundo necesita de personas decididas a defender las familias que ven el rumbo de sus vidas destruido, que sientan que no están solos, que hay personas como nosotros enamorados de Cristo y felices de decirles que solo Cristo es el que nos salva.
Para formar al  Discípulo y sostenerlo en su tarea y sostener al Misionero en esta gran tarea, la iglesia nos ofrece el pan de la eucaristía. La eucaristía es el alimento indispensable para todo católico, pero mucho más para el discípulo-misionero de Cristo. Es importante que nosotros reconozcamos nuestro ser católicos transformándolo desde lo tradicional a la convicción, de seguirle convencidos de que es el la luz que guía nuestros corazones y nos está llevando a un encuentro con Él. Por esto, no concebimos a un católico que no haya tenido un encuentro con Cristo.  ¿Qué es encontrarse con Cristo? Todos tenemos una idea muy distinta de lo que es seguir a Cristo, no obstante pensamos que Jesús es un ser lejano que no le importa lo que pasa con nosotros  lo sentimos más que un Dios, como un personaje histórico  que no causa trascendencia en nuestras vidas. Un encuentro con Cristo nos debe llevar a ser Misioneros del amor, a reconocer en nuestros hermanos  más pobre y desvalidos la presencia de Cristo sufriente en la iglesia y podemos encontrar a Cristo  cuando con auténtico amor y auténtico deseo  nos acercamos a la palabra de Dios. El hecho no es solo  tomar la palabra para nosotros, sino seguir la exhortación que el mismo Jesucristo nos  da, ir por todo el mundo y, predicando el evangelio, hacernos Misioneros de él. A Cristo lo encontramos en su casa, y su casa es la iglesia donde Jesús se nos da y se nos muestra como el camino la verdad y la vida, garantizándonos la felicidad en su totalidad en esta vida y la otra.
Si vamos a iniciar  nuestra etapa  al servicio del discípulo- misionero es indispensable el conocimiento de la palabra de Dios siendo esta la roca firme en donde está puesta nuestra esperanza. Una de las propuestas para el encuentro personal  con Cristo es la lectura orante de la palabra  con sus cuatro pasos,  se dará el encuentro con Cristo.  Por consiguiente para el Discípulo misionero de Cristo el encuentro con la palabra tiene que ser primordial e indispensable. El encuentro con la palabra  nos tiene que llevar a una intimidad con Cristo para que me lleve a concientizarme de la real dimensión de la tarea de evangelización. Pero el  discípulo-misionero no puede pensar que solo va evangelizar con la palabra. Aunque si bien es cierto que con la palabra tiene encuentro con Cristo, no es lo más importante, lo más importante es la Eucaristía.  Y es que la Eucaristía tiene que ser para nosotros el sostén de nuestra vida. Es en la Eucaristía donde encontramos a como milagro de permanencia y vivimos el misterio de redención.
La eucaristía por tanto es indispensable para la vida del Discípulo-Misionero de Cristo mas aun la eucaristía para los seguidores de Cristo tiene que ser  el lugar privilegiado. Con este gran misterio nos hace entrar en el dinamismo hacia Dios y hacia nuestro prójimo, por tanto, es indispensable que nosotros los que   queremos dar a conocer el evangelio de Cristo, lo apliquemos aún más cuando compartimos la aparente falta de sentido de la vida con muchos jóvenes  que han perdido su horizonte.
En este sentido, hoy en día los que merecen especial atención son los adolecentes y jóvenes  porque están cayendo en las falsas fantasías  que las drogas,  el alcohol y la violencia dicen ofrecerles, ellos lo hacen en búsqueda de sentido a su vida, de ahí que la tarea es nosotros ofrecerles a aquellos jóvenes el encuentro con Jesucristo vivo, ofrecerles la posibilidad  que ellos entiendan que no están solos y que tienen derecho al perdón de Dios,  que si bien no está lo que hacen,  tienen el derecho a volver al padre como los hijos que son y seguro que Cristo los recibirá con los brazos abiertos como al hijo pródigo, pero nosotros como segadores de Cristo ¿Cómo le hacemos entender a esos jóvenes que volver al padre es el camino real? El documento de aparecida dice que hacerles entender no es tan difícil, ya que los jóvenes al hablarles son sensibles en lo cual el documento insiste en que hay que perseverar en el crecimiento de la fe, que desde niños no dejemos que pierdan su amistad con Jesús[3]. Nuestra tarea es escucharlos y apoyarlos y hablarles  hacerles entender que apestar en esos caminos se están perdiendo de estar con sus familias y algo que sobrepasa todo,  el estar con nuestro padre del cielo que siempre los espera con sus brazos abiertos,   seguro que si les hablamos como nos hablaría Dios, como un padre,   nos harán caso, pero no hablarles con nuestras palabras de humanos porque están llenas de pecado.  Hablarles como los Discípulos-misioneros de Cristo  revestidos y refugiados por el espíritu santo,  que es el que siempre nos conduce,  como condujo a Dios al desierto para prepara  su misión,  agregando a lo anterior nosotros seguidores de Cristo  debemos llevar a nuestro corazón  las palabras de Cristo que dice,  ya desde el principio, los discípulos habían sido formados por Jesús en el espíritu santo. Así que estas palabras nos tiene que llevar a, animar a los jóvenes al encuentro con Jesucristo vivo y su seguimiento en la iglesia, a la luz del plan de Dios que les garantiza la realización plena de su dignidad de ser humano.
En el documento de aparecida nos ilustra otras de las realidades que nos alejan de ese querer ser Discípulos-Misioneros: el individualismo. Y es que el individualismo debilita todos los vínculos comunitarios y propone una radical transformación del tiempo y del espacio,  este individualismo nos lleva día tras día a unos cambios radicales que nos afectan desde lo físico hasta lo moral ya que pensamos solo en nosotros y no en los demás  que muchas veces necesitan de nosotros, otro de los aspectos que debilitan a los Misioneros de Cristo es la inculturación de la fe, lo cual la cultura actual presenta luces y sombras. Las tradiciones de la cultura de esta iglesia no están fluyendo, es decir,  ya están pasando de una generación a otra, lo cual afecta el centro de la cultura  ya sea en el sentido religioso o social.
En nuestra sociedad las culturas indígenas están  siendo abandonadas por la sociedad,  por eso,  es que por amor a ellas (los pobres) es primordial el cuidado pastoral y la evangelización urgente, por tanto, la situación al ser tan critica en estos pueblos indígenas , es difícil transmitir a través de la evangelización expresiones culturales. Como también,  la religión llega a ser duro transmitirla hasta el punto de seguir como lo dije anteriormente con nuestro individualismo. estos cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones y mujeres, quienes buscan desarrollar nuevas actitudes y estilos de sus respectivas identidades. Pero esos cambios se ven provocados por nuevos conocimientos y  descubrimientos de la ciencia  y de la tecnología de este modo se desvanece la persona empezando desde la familia. Es triste que hoy en día se quiera confundir la fe y dignidad de una persona y mas aun de una familia, la estamos cambiando por la moda que inunda el mundo de hoy. Sin embargo la ciencia y la tecnología  no tiene la respuesta a los grandes interrogantes de la vida humana, todas estas personas buscan su fe y su dignidad  por medio de la tecnología y de la ciencia pero por mas que la tecnología y la ciencia ofrezcan, Dios hizo al hombre y a la mejer, no para que piensen en si mismos sino para que desde la familia eduquen a sus hijos en la fe,  y  aunque  ya crecemos con la ciencia que es muy grande Dios demuestra que él es mas grande  y él es el único que tiene la respuesta  final a todo.
Entonces la invitación que nos deja este hermoso documento,  es a que todos tengamos una vida de evangelio imitando a María,  siempre pura y dispuesta al evangelio  y,  que no seamos  tibios cuando nos hacemos llamar  Discípulos y llevamos una vida contraria al evangelio. Imitemos pues a María y que digamos “Sí” como cuando se le apareció el ángel en la anunciación.


[1] Catecismo de la Iglesia Católica. Ciudad del Vaticano. Año de Proclamación; 1997.  Numeral 26. (En Adelante C.I.C.)
[2]   Cfr. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Documento Conclusivo. Aparecida; Brasil. 2007. Numeral 31.
[3] Cfr. Documento de Aparecida. Numeral 443.